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“Argentina es una locomotora en derechos humanos aseguró Relator Especial de la ONU

Viernes 27 de Abril de 2001
Información para la Prensa N°: 
113/2001

 

Información
para la Prensa Nro 113/2001

Lo
dijo Abdelfattah Amor en un acto con representantes de credos religiosos
junto a Rodríguez Giavarini. El Canciller sostuvo que la presencia
en la Argentina del relator de las Naciones Unidas “es exactamente lo mismo
que se pide al comandante Fidel Castro que haga en Cuba”

“Argentina
es una locomotora en derechos humanos”, 

aseguró Relator Especial de la ONU

“Argentina,
como lo he dicho y no dejaré de repetir, es una locomotora hermosa
en materia de derechos humanos en el plano internacional”, aseguró
hoy el Relator Especial de las Naciones Unidas sobre Libertad de Religión
y de Convicción, Abdelfattah Amor, quien resaltó la “plena
libertad” con que pudo ejercer sus funciones como enviado del organismo
internacional, y ubicó a nuestro país en la “vanguardia”
de las acciones destinadas a garantizar el respeto de esos derechos.

El
canciller Adalberto Rodríguez Giavarini, quien recibió
al Relator Especial, señaló -al ser requerido por la prensa-
que la presencia del enviado de la ONU “es exactamente lo mismo que
se le pide al comandante Fidel Castro” para verificar el cumplimiento
de los derechos humanos en Cuba.

Sobre
el tema de Cuba, durante un acto en el Palacio San Martín que
encabezó en compañía de Amor, el Canciller se remitió
a las palabras del presidente Fernando de la Rúa en ese sentido:
“No vamos a contestar insultos”, insistió, para luego aclarar
que “no significa que no duelan, porque están hiriendo al Presidente
de la República, a todo el pueblo argentino”.

“Esta
práctica de recibir un relator por libertad religiosa es exactamente
lo mismo que se le pide al comandante Castro que haga con los relatores
que las Naciones Unidas solicita para que les invite a ver cómo
está Cuba”, consideró Rodríguez Giavarini.

Al
respecto, explicó que a los argentinos, como ocurre “ en todos
los países del mundo democrático que respetan los derechos
humanos, realmente nos pondría muy felices por el pueblo cubano
que aceptara también Cuba” la visita de los relatores de la ONU.

En
cuanto a las relaciones diplomáticas con la isla, Rodríguez
Giavarini dijo que “están en el momento en que están,
con el embajador nuestro acá en consulta en Buenos Aires y punto”.

“Los
cancilleres no tenemos que personalizar sino que tenemos que leer con
mucha objetividad y saber que a través de todo este tipo de maniobras
que durante tantísimos años este hombre, comandante Fidel
Castro, ha utilizado, no va a obtener resultados en términos
de sacarnos de una línea altamente profesional, y teniendo como
objetivo nuestra amistad con el pueblo cubano. Porque la gente queda
y los gobernantes transitan por este mundo. Lo importante son los pueblos”,
ratificó el jefe de la diplomacia argentina.

En
un acto que reunió a dirigentes de confesiones religiosas en
el Palacio San Martín, con la presencia del relator de las Naciones
Unidas, Rodríguez Giavarini explicó que la Cancillería
elaboró un anteproyecto de ley que “busca ampliar y mantener
el grado de libertad religiosa que ha caracterizado a la historia argentina:
fundamentalmente el pluralismo, la tolerancia, el ejercicio libre de
la libertad de conciencia”.

Durante
el encuentro, el Canciller ratificó que además de invitar
al veedor en Libertad de Religión y de Convicción “la
Argentina abre permanentemente sus puertas para que los relatores sobre
otros derechos, como el de libertad de expresión, y organismos
internacionales, puedan conocer el desarrollo democrático de
nuestra sociedad y formular las opiniones y recomendaciones que mucho
valoramos”.

“Estamos
orgullosos de que las convicciones religiosas en la Argentina contribuyan
al encuentro y al convivencia respetuosa y fecunda de las personas y
las comunidades, y podemos asegurarle que la sociedad rechaza toda expresión
de intolerancia y fanatismo como ajena a lo auténticamente religioso”,
indicó Rodríguez Giavarini al relator en su discurso.

Por
su parte, Abdelfattah Amor se mostró “complacido” por la comprobación
durante su estadía del respeto “como derecho absoluto, que no
sufre limitación alguna”, de la libertad de religión y
convicción.

El
relator, que fue recibido también por el presidente Fernando
de la Rúa, dijo sobre la tarea que desarrolló: “En ningún
momento tropecé con ninguna dificultad, ejercí las funciones
de mi mandato en plena libertad. Creo que todas las sociedades tienen
problemas, en mayor o menor medida, con los derechos humanos, sobre
todo en lo que se refiere a la libertad de religión y convicción.
Pero los adelantos logrados por la Argentina en tan reducido tiempo
merecen ser destacados, merecen ser citados y, sobre todo, celebrados”.

Sobre
la organización de una próxima Conferencia Internacional
Consultiva, en Madrid a fines de este año, Amor afirmó
que entre los estados que colaboran a ese encuentro está “Argentina
en la vanguardia, con un aporte enérgico, activo, para el logro
de un mayor respeto por los derechos humanos y, sobre todo, de la libertad
de religión y convicción”.

27
de abril de 2001

 

 

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