FAURIE PRESIDIÓ LA CONMEMORACIÓN DEL DÍA DEL REFUGIADO

La Cancillería y la Oficina Regional del ACNUR para el Sur de América Latina realizaron un acto conmemorativo por el Día Mundial del Refugiado, que tuvo lugar el 26 de junio en el Palacio San Martin y contó con la participación del Canciller Jorge Faurie, el Representante Regional del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados, Michelle Manca di Nisa, el Representente Regional de la Organización Internacional para las Migraciones, Diego Bertrand y la Embajadora de la Unión Europea, Aude Maio-Coliche.

“Estamos asistiendo a la movilización más significativa en el mundo poniendo muchas veces en riesgo sus vidas y la de sus familias, dejando sus afectos, sea por la guerra o la pobreza económica, sea por la falta de respeto de los derechos humanos”, dijo el Canciller al presidir el acto.

“Hemos visto imágenes terribles en los últimos años, horrores de la exclusión y no podemos aceptar que esto sea posible”, señaló.

Por disposición de la Asamblea General de Naciones Unidas, se ha establecido cada 20 de junio como Día Mundial del Refugiado, para rendir homenaje a la fuerza y el coraje de los refugiados y alentar la conciencia pública y el apoyo a las personas refugiadas, quienes han tenido que huir de sus tierras de origen debido a una guerra, discriminación y violencia.

El acto sirvió de oportunidad para presentar el Proyecto de la Unión Europea a ser implementado por la OIM y el ACNUR a fin de apoyar los esfuerzos en materia de integración local de las personas refugiadas en la Argentina.

Ante el cuerpo diplomático acreditado en la República, autoridades nacionales, miembros de la Comisión Nacional para los Refugiados, organizaciones internacionales y representantes de la sociedad civil que se congregaron en el Salón Libertador del Palacio San Martín, Faurie se refirió al espíritu de apertura de nuestro país en relación a las personas que llegan aquí y dio cuenta de las acciones que se vienen desarrollando para dar una respuesta concreta a la crisis de desplazamiento en el mundo.

En este contexto, el Canciller señalo que “América Latina está enfrentada hoy al desafío que significa acoger la migración que se genera desde un país hermano al cual estamos unidos estrechamente por nuestra historia” y señaló que “más de 2 millones de venezolanos se han repartido por todos los países de la región”.

En efecto, por aplicación del acuerdo de residencia del MERSOCUR, hasta la fecha se han radicado más de 70.000 venezolanos.

Pero no es el único desafío –continuó Faurie. Estamos geográficamente lejos de Siria, pero tenemos aquí una gran cantidad de gente que migró en distintas etapas de nuestra historia y se integraron. Es una de nuestras comunidades de relieve. Por eso era natural que la Argentina ofreciera ayuda a la migración siria y creáramos el Plan Siria. Nadie se beneficia por tener que dejar su tierra, por dejar a su familia, pero lo menos que podemos hacer es tratar de ayudar para que inserten, que es lo que hacemos con los venezolanos: los recibimos con las puertas abiertas, porque los argentinos les debemos muchísimo a los venezolanos cuando nos dieron acogida en los tiempos difíciles para nosotros”.

Por su parte, el Represente Regional del ACNUR, resaltó las muestras de generosidad con los refugiados por parte de individuos o familias que abren las puertas de sus hogares, coincidiendo con el Canciller sobre los resultados el “Plan Siria”, que beneficia con una visa por razones humanitarias a aquellas personas que se han visto afectadas por el conflicto existente.

El acto conmemorativo contó también con la participación de Okba Aziza, refugiado sirio que brindó su testimonio sobre la decisión de abandonar su país y su integración en la República Argentina.

El Canciller Faurie recordó las palabras del Papa Francisco quien exhortó a "estar cerca de los refugiados, encontrar con ellos un momento de encuentro y dar valor a su contribución, para que puedan ser incluidos mejor en las comunidades que los reciben".

El Canciller manifestó también su preocupación por la problemática de la apatridia a nivel mundial, señalando que carecer de una nacionalidad implica para una persona la vulneración de sus derechos humanos fundamentales.

Asimismo, expresó que el desplazamiento forzado global está en un nivel sin precedentes y destacó la responsabilidad de aquellos que se desempeñan en política exterior para dar respuestas a este desafío: “No nos congratulemos por los mecanismos que podemos crear. Hagamos un esfuerzo para resolverlo”.

“No es el Día del Refugiado. Es el día de la memoria que tenemos que tener todos para que no existan refugiados”, concluyó el Canciller.

Argentina es Estado Parte de la Convención de 1951 sobre el Estatuto de los Refugiados y su Protocolo Facultativo, y en el año 2006 se sancionó la Ley General de Reconocimiento y Protección al Refugiado, considerada una ley modelo en la región y a nivel internacional por sus altos estándares de protección y su perspectiva de derechos humanos. Esta ley dispuso la creación de la Comisión Nacional para los Refugiados (CONARE) organismo interministerial que funciona en el ámbito del Ministerio del Interior y que tiene a su cargo la protección de los refugiados y solicitantes en nuestro país.