OEA. LA RESOLUCIÓN SOBRE VENEZUELA REAFIRMA EL ROL HEMISFÉRICO DE LA ORGANIZACIÓN EN LA DEFENSA DE LA DEMOCRACIA

La agenda y resultados de la 48 Asamblea General de la OEA (Washington, 4 y 5 de junio 2018) fueron muy significativos para nuestro país, no solo porque una vez más se obtuvo el apoyo al reclamo de soberanía de la Argentina sobre las Islas Malvinas y el respaldo a la “Iniciativa Cascos Blancos”, sino también porque fue la oportunidad para que la OEA reafirmara su rol hemisférico…

La agenda y resultados de la 48 Asamblea General de la OEA (Washington, 4 y 5 de junio 2018) fueron muy significativos para nuestro país, no solo porque una vez más se obtuvo el apoyo al reclamo de soberanía de la Argentina sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes, y el respaldo a la “Iniciativa Cascos Blancos” que lleva 24 años brindando asistencia frente a desastres y desarrollando proyectos de fortalecimiento de las comunidades ante las emergencias, sino también porque fue la oportunidad para que la OEA reafirmara su rol hemisférico en la defensa y promoción de la democracia, los derechos humanos, la seguridad y el desarrollo, sus cuatro pilares fundacionales. Se destaca la adopción de la Declaración de apoyo al Pueblo de Nicaragua en la que se condena y exige el cese inmediato de los actos de violencia, se expresa la solidaridad y apoyo al pueblo de Nicaragua, y se llama al gobierno y actores sociales de ese país a participar en negociaciones pacíficas.

Asimismo, la adopción de la Resolución 2929 sobre la situación en Venezuela reviste particular importancia ya que la propia relevancia y eficacia de la OEA para pronunciarse sobre la crisis de Venezuela estaban siendo cuestionadas por la comunidad internacional tras el intento fallido de la 47° Asamblea General en 2017.

Dicha crisis, que impacta a toda la región y se ha convertido en una amenaza para la estabilidad y seguridad regional en lo sanitario-epidemiológico, migratorio, alimentario, social, educativo, entre otros, se ha agravado de manera alarmante provocando un éxodo creciente de venezolanos: más de 900.000 han migrado a diferentes países de la región entre 2015 y 2017.

El serio deterioro de la vigencia de los derechos humanos y la crisis económica, política y social que atraviesa Venezuela ya habían sido documentados por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en su informe Institucionalidad Democrática, estado de derecho y derechos humanos en Venezuela presentado a mediados de febrero de 2018.

A su vez, pocos días antes de la Asamblea General, el Panel de Expertos Internacionales Independientes designado por el Secretario General de la OEA para evaluar si en Venezuela se cometieron crímenes de lesa humanidad presentó su informe. Los expertos, Manuel Ventura Robles (Costa Rica), Santiago Cantón (Argentina) e Irwin Cotler (Canadá), concluyeron que existe "fundamento suficiente” para concluir que se cometieron crímenes de lesa humanidad en Venezuela durante el régimen de Nicolás Maduro, por lo que éste podría ser denunciado ante la Corte Penal Internacional. 

La Resolución 2929 sobre la situación en Venezuela, adoptada tras una intensa labor diplomática, declara que el proceso electoral del 20 de mayo careció de legitimidad por no cumplir con los estándares internacionales y no haber contado con la participación de todos los actores políticos venezolanos. Asimismo, reitera la alteración del orden constitucional en Venezuela y alude a la aplicación de los mecanismos previstos en la Carta Democrática Interamericana para preservar la democracia, dejando abierta la posibilidad de suspender a ese país de la OEA, para lo cual se requieren 24 votos. Cabe destacar que la Resolución también urge al gobierno de Venezuela a permitir el ingreso de la ayuda humanitaria y a implementar medidas de vigilancia epidemiológica para evitar el agravamiento de la crisis humanitaria y de salud pública.

Para la Argentina, la OEA ha logrado un avance significativo con la aprobación de la Resolución 2929, superando la parálisis del año pasado. Este hecho constituye la antesala para una futura aplicación a Venezuela de la Carta Democrática Interamericana entendiendo que la democracia representativa es condición indispensable para la estabilidad, la paz y el desarrollo de la  región.

La Argentina compromete sus mayores esfuerzos para lograr los objetivos precedentes y continuará trabajando junto a los demás Estados Miembros a tal fin. El prestigio de la OEA, a 70 años de su creación, será analizado a la luz de lo que sea capaz de hacer en pos de este objetivo.